Iniciativa Blue Sky School

Desde la Biblioteca del Institut Abat Oliba hemos creado una campaña solidaria que tendrá lugar antes de las vacaciones de Navidad y que involucrará a todos los alumnos y profesores del centro.

Esta campaña se centra exclusivamente en la recogida de material escolar y todo lo recaudado irá destinado a la escuela Blue Sky situada en Arusha, una provincia de Tanzania. Hasta el 19 de diciembre la campaña estará abierta y, una vez finalice, varios voluntarios se encargarán de llevar paulatinamente el material a la escuela Blue Sky y así asegurarse de primera mano que todo llega en buen estado y los alumnos pueden dar una segunda vida al material recaudado.

Para poneros en contexto, os explicaré con más detalle la situación actual de la escuela y los proyectos que se han llevado a cabo, para que podáis comprender mejor el día a día de los profesores, alumnos y voluntarios que allí conviven y trabajan como una gran familia con el objetivo de asegurar el derecho a una educación digna de muchos niños y niñas.

Blue Sky School es una escuela Infantil y Primaria que pertenece a la ONG tanzana TAHUDE Foundation. Está localizada en Nambala, un pequeño pueblo de la provincia de Arusha, cerca del Kilimanjaro. Se trata de una zona rural con escasos recursos en la que muchos de sus vecinos viven de la agricultura o trabajan en pequeños comercios.

La escuela abrió sus puertas en enero de 2014 para dar la oportunidad de tener una educación digna a muchos niños y niñas de la región que estaban sin escolarizar o que, a causa de circunstancias personales, corrían el riesgo de verse obligados a trabajar o a cuidar de su familia desde muy jóvenes. Actualmente la escuela reúne unos 250 alumnos cuyas edades oscilan entre los 3 años (Baby Class y Preparatory) y los 14 años (7º curso) y este año es la primera vez que unos alumnos de la escuela han podido graduarse, por lo que ahora podrán asistir a una escuela de secundaria y avanzar con sus estudios.

Debido a la situación económica de muchas familias, algunos de los alumnos cuentan con la ayuda de sus “padrinos”, los cuales sufragan los gastos de sus estudios, el uniforme escolar y la comida de su ahijado. Además, en otros casos más urgentes (niños y niñas huérfanos, cuyos padres no pueden hacerse cargo de ellos o familias que viven a mucha distancia de Nambala) la escuela dispone de dormitorios para actualmente unos 80 alumnos, que viven en la escuela junto a la comunidad escolar y los vecinos de los alrededores. Además, Blue Sky colabora de forma directa con orfanatos, centros de salud y otras organizaciones de las proximidades.

El idioma vehicular de la escuela es el inglés, junto al suahili. Ambos son los idiomas oficiales de Tanzania; No obstante, en el contexto familiar se emplea preferentemente el segundo y quienes no han tenido la posibilidad de acceder a la escuela apenas controlan el inglés. Por este motivo, la posibilidad de poder impartir las clases en inglés puede abrirles paso, en un futuro, a mayores ofertas profesionales y a poder seguir con sus estudios. El curso escolar empieza en enero y todos los profesores son nativos para ofrecer una oportunidad de trabajo a los habitantes de la zona.

La labor de los voluntarios también es muy importante en esta comunidad educativa; Ellos suministran herramientas de aprendizaje y metodología diversa, también comparten impresiones con el equipo docente, sugieren ideas de mejora, comparten experiencias que enriquezcan a los demás y debaten nuevos proyectos. Sin embargo, su premisa fundamental es no imponer su mentalidad occidental al proyecto y para eso primero deben sensibilizarse con el ambiente, generar un clima de intercambio intercultural y fomentar actividades de desarrollo que respondan a las necesidades básicas. De este modo, los voluntarios no se encargan de las tareas habituales que los profesionales locales pueden hacer sin problemas, ellos se enfocan en crear proyectos que causen un impacto real beneficioso para la comunidad africana.

A continuación os hablaré de varios proyectos que se están llevando a cabo en la comunidad educativa de Blue Sky. Más concretamente, me centraré en la rama de Educación, la Socio-sanitaria y en el proyecto su Biblioteca:

Empezaré por la Biblioteca, que tiene como objetivo principal el fomento de la lectura. El trabajo que se ha realizado hasta ahora es el acondicionamiento del espacio (disposición del inmueble, limpieza y decoración), catalogación y organización de los libros en función de los géneros, creación del servicio de préstamo, habilitación de una zona destinada a la lectura infantil, inventario y gestión de material escolar. Además, todos los libros del catálogo se han conseguido gracias a donaciones voluntarias.

Los objetivos de este proyecto son los siguientes: Inculcar en los niños y niñas el hábito y el placer de la lectura, conocer el sistema de bibliotecas, facilitar el acceso a la información y a los recursos didácticos y literarios de los que dispone el colegio, generar un ambiente relajado y ameno, potenciar las habilidades lectoescritoras, etc.

Para poder cumplir con sus objetivos, la comunidad educativa organiza actividades que estimulan el conocimiento, potencian la imaginación y desarrollan el espíritu crítico de los alumnos. También se da prioridad a conocer el alumnado, sus intereses y motivaciones. Por último, existe una colaboración mutua y un intercambio de ideas entre voluntarios y profesores locales.

Por otro lado, dentro de la rama de Educación, los voluntarios también se han encargado de la detección de necesidades, el diseño e implantación de cursos de informática, dinámicas para trabajar la mejora de trato, la elaboración de material didáctico, escuela de teatro y storytelling, el diseño de un plan de Educación Física (en el cual se practican deportes diversos a parte del fútbol) y la detección de alumnos con necesidades especiales.

En cuanto a la rama Socio-sanitaria, se han realizado cursos de higiene, salud sexual, relaciones afectivas e igualdad de género. Los voluntarios han mantenido contacto frecuente con hospitales, centros de salud y médicos especializados para poder emprender charlas de concienciación entre los alumnos y las familias de Nambala. Por hablar de un caso en concreto, un fisioterapeuta se ha encargado del caso de una alumna de Blue Sky que presentaba problemas de movilidad en el brazo desde su nacimiento para poder conseguir cierta mejora en su calidad de vida.

Finalmente, también se llevan a cabo trabajos de mantenimiento y de publicidad para poder costear los proyectos que supongan obras mayores. Un ejemplo es el Serengueti MiniPark, un parque para que los más pequeños desarrollen la psicomotricidad saltando obstáculos muy diversos. También se construyó un columpio, un tipi, varias pizarras, se decoraron las clases y las habitaciones con dibujos, etc.

El proyecto finalizado más recientemente es una campaña para conseguir financiación y así poder construir un pozo que abastezca de agua corriente la escuela. Además, en los últimos meses también se han conseguido bicicletas, zapatos, colchones y material informático gracias a donaciones de particulares.

A parte de toda la información y fotografías que os he podido ofrecer gracias a la colaboración y amabilidad de Elena, directora de la escuela Blue Sky, y de José, uno de los voluntarios que hacen posible este proyecto, también os quiero transmitir la entrega y el cariño con el que el equipo de docentes y voluntarios trabajan codo con codo con el único objetivo de poder ofrecer a todos los alumnos y alumnas de la escuela la oportunidad de una educación digna que les abrirá las puertas a un futuro lleno de posibilidades.

Pero no sólo se trata de difundir conocimientos, también se trata de formar a personas i transmitirles la entrega, la ilusión y la alegría con la que trabaja toda la comunidad, que demuestra todos los días y con cada pequeña mejora que consigue, que no existen fronteras ni limitaciones cuando alguien cree realmente en lo que hace y pone todo su corazón en conseguir su propósito.

 

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